sábado, octubre 2

Hasta el día de hoy ODIO desde lo más, más profundo de mi ser a los payasos. Pero no es un odio infantil, así nomás... es un odio en serio: LOS ODIO. Todo el tiempo haciendo boludeces para alegrar a los pendejos, para sacarles una sonrisa ($), y sin embargo son totalmente siniestros, me provocan cualquier sensación menos felicidad.

(Gracías ¤ÁMßâr Vi0LêT⤠por la inspiración, esto se me vino a la mente después de leer sobre Dengue y Xuxa)