Hasta el día de hoy ODIO desde lo más, más profundo de mi ser a los payasos. Pero no es un odio infantil, así nomás... es un odio en serio: LOS ODIO. Todo el tiempo haciendo boludeces para alegrar a los pendejos, para sacarles una sonrisa ($), y sin embargo son totalmente siniestros, me provocan cualquier sensación menos felicidad.
(Gracías ¤ÁMßâr Vi0LêT⤠por la inspiración, esto se me vino a la mente después de leer sobre Dengue y Xuxa)
Ale dejá de Flashear
Tratando de entender el funcionamiento de una mente adolescente.

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